Cobra Cult

Otra semana más, otro viernes más poniendo de manifiesto el poder y el talento de las mujeres en la música en general y en el rock’n’roll y alrededores en particular. Estos siete días se abrieron con mi colega y ‘dealer’ favorito, Mr. Bernardo de Andrés, proponiendo a una banda y a una Criatura Salvaje a medio camino entre North Carolina y el Sunset Strip angelino, me refieron a REBECCA ALLEN y su glam punk de rebabas new wave y pop punk con sus BECK BLACK.

En lo que a mí respecta y en comparación a la semana pasada, paso en un abrir y cerrar de ojos del mainstream hardrockero de Taylor Momsen y sus The Pretty Reckless al más embravecido underground, ese armado hasta los dientes y con ganas de dar guerra en garitos infectos pero de entregado público con los suecos de Estocolmo COBRA CULT y su rotunda CxS JOHANNA LINDHULT. GO!!!!!!!!!…

Provenientes de combos tan reputados como Slow Life, Savage Schools o Stiff Shifters, entre otros tantos y por parte de los ‘esbirros’ de Johanna y la susodicha viniendo también de los respetados Ordox, os daréis buena cuenta de que no estamos delante de unos recién llegados precisamente, pues son músicos curtidos en mil y una batallas sónicas y claramente maduritos y experimentados rock’n’rollers chupando carretera para incendiar los clubs más peligrosos y humeantes del lugar. Formados en 2015 como cuarteto por la propia Johanna Lindhult (vocals, guitar), Thomas Jonson (bass, vocals), Carl Johan ‘Sillen’ (drums) y Anders Marstingard (guitars), muy pronto pulen ideas y personalidad con una acojonante mezcla de hard rock, punk y heavy rock claramente deudor de la NWOBHM sin hacerle ascos al high energy rock’n’roll y el death punk tan asimilado en el ADN de todo sueco que se precie de amar el Rock’N’Roll.

En 2018 llega su primera colección de canciones hormigonada teniendo tras los controles en los Sunlight Studio al refutado productor Tomas Skosberg. Los 8 tracks cortan como cuchillas y, sinceramente, distan mucho de las influencias que muchos les imponen (incluso de ellos mismos!) porque aquí no encontraréis referencias claraas a L7 o Distillers en la voz de Johanna o parecidos razonables con Misfits o Social Distortion como muchos aseveran, ¡qué va!, esto va más del palo de Motörhead, Hellacopters/Turbonegro, Iron Maiden o Joan Jett, incluso hasta Thin Lizzy en algunos momentos ‘twin guitar’…

Este enorme debut les abre puertas no sólo en toda su Suecia natal sino también en Noruega, Inglaterra y Alemania creándose una reputación muy killer en directo que les permite en 2019 formar parte del prestigioso Sweden Rock Festival de aquel verano pre-Covid…

Tres años después de aquel sonado debut que les puso en el candelero por méritos propios, llega el difícil segundo disco titulado Second Gear (2021), pero claro, para una banda underground como los de Estocolmo, con una repercusión modesta y limitada a la escena, lo de sentirse presionados no ha ido con ellos y han facturado un nuevo LP que supera con creces su opera prima con una mejorada y más matizada producción a cargo del prestigioso y veterano Robert Pehrrson Humbucker en su propio estudio, metiendo punteos en algún tema, así como también Joseph Toll (VOJD, Tribulation) en el aspecto vocal apoyando el grave vozarrón de la Lindhult. El disco abre fuego a fuerza de bombo y caja para desplegar toda su electricidad high energy con el inicial “Sell Your Soul” pero ya te das cuenta de que esto no sólo va de sonido Detroit y Nicke Andersson style, los fraseos, los riffs, la actitud, todo apesta a heavy de sabor añejo, ese que se gestaba entre finales de los 70’s y principios de los 80’s. Johanna apabulla, aplasta y destruye con sus acometidas vocales (y sus guitarrazos) y así sigue siendo en los siguientes “The Devil’s End” y “Run For Your Life” clarísimamente imbuídos por la NWOBHM inglesa y algunas guitarras dobladas ‘a la Phil Lynnot. “Mean Machine” es más Heavy Rock que el infierno, con una ejecución menos urgente pero no menos dañina. Llega el death punk aturbonegrado de “Hey!”, vuelve la energía y la urgencia kamikaze pero con coraza metálica. ¡Punk Metal a toda hostia babies!. “Dust On My Boots” continua por derroteros action rock y death punk y, de nuevo, vuelvo a resaltar la labor de la Lindhult a los vocales pero también la de la banda pues todos se escucha clarito, clarito dando la impresión de estar tocado con frescura y expontaneidad en el estudio. Impecable Humbucker en este sentido. “Beat The Demon” devuelve la religión heavy y la ‘épica’ death punkarra a la paleta sónica de Cobra Cult con un final de auténtico infarto decibélico. “Hit The Stage” cierra el disco y las hostilidades no se relajan lo más mínimo, un trallazo que vuelve a presumir de adictivas melodías, magnetizantes estribillos, una base rítmica demoledora y unos guitarrazos que atruenan. Perfecto broche para cerrar un artefacto como éste. Si te lo flipaste con el disco de Electric Hydra… ¡¡¡con este te lo vas a gozar de lo lindo!!!…

Y llega el momento de apoyar en imágenes lo apuntado en ‘BOLA EXTRA’, el ‘atestón’ (he de volver a utilizar de nuevo este término manchego) de hard & heavy & high energy está cojonudamente servido con dos videoclips y dos descargas en directo que no os aconsejo que os perdáis porque esta banda respira el directo por instinto animal… GRANDE JOHANNA!!!…

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