Arch Enemy

Segunda semana en nuestro retorno a la caza de ‘Criaturas Salvajes’ en el nuevo curso. Mi camarada Bernardo de Andrés no ha querido salirse de los estilos planteados la semana anterior pues este lunes nos trajo una efervescente banda de Philadelphia, los STUD COUNT, liderados por la ‘spicy’ NORELLE GREEN. Si el powerpop intenso te gusta mezcladito por el punk melódico, aunque con aristas muy presentes, aquí tienes otra banda que ni puedes ni debes perderte. Yo os confieso que ya tengo deberes…

Para mi propuesta semanal sí que me desprenderé del punk/new wave de mi opción hace siete días, y es que ha llegado la hora de traeros una de las gargantas criaturiles más espeluznantes y extremas del Metal (con permiso de Jinjer, claro está) y esa no es otra que Alissa White-Gluz dentro de la maquinaria de los gigantescos pesos pesados, Arch Enemy. Nuestra protagonista ya se coronó en Criaturas Salvajes en aquel periodo incierto en el que los post los realizábamos Mr. B y un servidor en nuestros respectivos blogs por lo que, con la reciente publicación del duocécimo álbum ya de los de suecos, tenía que oficializar de una vez su presencia en esta website. SCREAM!!!…

Mi admiración/fijación por el líder y factotum maximus de Arch Enemy, Michael Amott, siempre ha estado ahí, y no precisamente por su proyecto más famoso, sino por su determinante aportación siempre a los más stoners Spiritual Beggars que me cautivaron para siempre con aquel impresionante Ad Astra del 2000. En cualquier caso, aquí venimos a hablar bajo el delicioso yugo y mandato de las Criaturas Salvajes y no va a ser él el protagonista de este post pues Alissa (y la primera frontwoman del combo sueco) demandan por derecho propio su merecido protagonismo aquí.

Los Arch Enemy son un poderosísimo combo de Death Metal Melódico formado en 1996 en Halmstad (Suecia) por los hermanos Ammot: Michael (Carcass, Spiritual Beggars, Carnage) y un practicamente imberbe Christopher (más tarde en Armaggedon), Johan Liiva (vocals, bass) y el batería Daniel Erladsson (Eucharist). En sus comienzos, Michael quería seguir explotando lo realizado con Carcass y el debut de A.E., Black Earth (1996) es un pequeño clásico del género al que le siguieron dos discos más, Stigmata (1998) y Burning Bridges (1999) que aumentaron la popularidad de los suecos más allá de Europa siendo ya unas estrellas absolutas en Japón.

Las cosas en el seno de la banda no funcionaban demasiado bien y entre idas y venidas de miembros entre el ’96 y el ’00, el ‘capo’ Amott recluta a un fichaje tan certero como inesperado, la empresaria, periodista eventual y líder de los death metaleros combos Asmodina y Mistress, ANGELA GOSSOW, que formará parte vital del viraje definitivo de los Arch Enemy hacia un sonido más amplio de miras practicando un Death Metal Melódico con mucho ‘punch’ y con unos vocales guturales y ‘screamo’ jodidamente infernales y demoníacos. Angela fue todo un rebulsivo para Amott & Cia pues consiguieron llegar a lo más alto del Metal gracias a la rubia Criatura y a cinco discos como cinco amenazadoras gárgolas de un templo Satánico, Wages Of Sin (2001), Anthems Of Rebellion (2003), Doomsday Machine (2005) (quizás mi favorito), Rise Of The Tyrant (2007) y Khaos Legion (2011). Llegados a este punto, deja la banda voluntariamente y de buen rollo para dedicarse a sus proyectos empresariales y a ser manager de los Amaranthe desde 2018.

Y bien, ha llegado el momento de ‘enfrentar’ cuerdas vocales con el nuevo y espectacular fichaje para Arch Enemy y verdadera protagonista de este post. Amott no puede dar mejor en la diana que convenciendo a la canadiense Alissa White-Gluz para ser la frontwoman perfecta en sustitución de Angela, Alissa llevaba una carrera triunfal con The Agonist, no en lo más alto, pero gozando de éxito y seguimiento, siendo muy típicos sus contrastes vocales entre registros limpios y melódicos y asalvajados guturales. En Arch Enemy tuvo que abandonar los melódicos por imposición del ‘jefe’ siendo continuista con el sonido de la banda y de la Gossow.

War Eternal (2014) le llega compuesto entero musicalmente, aún así tiene la confianza de Amott para escribir varios temas, el disco es brutal, variado, épico, por momentos con estructuras e instrumentación clásica y la voz de Alissa, más técnica, más diversa y menos descarnada y demoníaca que la de Angela, se adapta como un puto guante a las canciones.

Tres años después llega Will To Power (2017), más aperturista y comercial que su antecesor. Sin ser rompedor en demasía, estamos delante del disco que, sutilmente, desarrolla ese sonido Death Metal más melódico que nunca, con obligados momentos para la tralla acostumbrada, épica metálica, o desapercibidos ataques comerciales y melodiosos bajo la muralla Metal de la banda conteniendo incluso la primera Power ballad de toda su carrera, “Reason To Believe”, con Alissa cantando, por primera vez, en su operístico y bello registro limpio. El éxito del álbum estaba más que asegurado y los tentáculos de la banda ampliando territorio en sus brutales representaciones en vivo…

A los acostumbrados tres años que la banda siempre tardaba en publicar nuevo álbum en la etapa White-Gluz, se le añaden los dos de pandemia (tocaba haberlo hecho en 2020) por lo que, en fin, la maquinaria sigue su curso aunque hayamos tenido que esperar algo más de tiempo. Ha llegado la hora de descubrir a los ‘engañadores’. ¡PRUEBA ESTO!…

Y bien, Deceivers (2022), el disco ’12’ de la banda, sigue una línea continuista para con los dos anteriores mezclando su muro de guitarras y base rítmica impenetrable y en muchos momentos cercana al Metal Industrial con su faceta más Melodic Death Metal, tan sólo hace falta deleitarse con “Handshake With Hell” para ver lo bien que funciona la maquinaria y cómo Alissa combina de bien sus acostumbrados guturales con un par de momentos cantados en registro limpio. Una lástima que no haya más momentos/contrastes vocales como este tema inicial porque refrescan el gran trabajo vocal de guturales que hace. En cuanto a la parte más pesada y apisonante tenemos los bestiales “Deceiver, Deceiver” (un poco ‘soso’ en melodía), “The Watcher” y “House Of Mirrors” como máximos exponentes del poder que sigue desprendiendo el quinteto sueco. Los momentos melódicos donde la banda pisa el freno para mostrarse más Power Metal son también muy destacables, en mi opinión no sobresalientes pero perfectamente construídos al milímetro por el mago en la sombra de Ammot, aquí está la épica de “Poisoned Arrow”, pero sobre todo la demencia Power de “Spreading Black Wings”. La esencia y la personalidad híbrida del presente de la banda la tendréis en mi corte favorito, “Sunset Over The Empire”, y, para acabar, más contrastes pero bajando revoluciones un pelín con los Heavy Thrash Power finales con la excelente dupla “One Last Time”/”Exiled From Earth” con la base rítmica tremebunda, pero con guitarras más sutiles y menos espídicas y pesadas, dejando espacio para que la melodía y estribillos peleen en igualdad de condiciones con la muralla sónica marca de la casa.

Si no os lo habíais dejado sobrad@, llega el momento de una 3ª Guerra Mundial Death (sí, antes de que se ralle más el ‘ruso’) con la ‘BOLA EXTRA. Métete en el bunker y visiona al detalle… ¡¡¡ESTO!!!…

 

 

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